Como cardiólogo, suelo decir a mis pacientes que, si el ejercicio fuera una pastilla, sería el medicamento más recetado
21 feb 2026 . Actualizado a las 15:39 h.Como cardiólogo, suelo decir a mis pacientes que, si el ejercicio fuera una pastilla, sería el medicamento más recetado. No solo ayuda a controlar el peso; es el combustible que mantiene nuestras arterias flexibles y nuestro corazón joven. Practicar deporte de forma regular reduce la presión arterial y entrena al corazón para que trabaje con menos esfuerzo en su día a día.
Revisión previa
¿Cuándo pasar por la consulta antes de empezar? El deporte es salud, pero debemos empezar con cabeza. Si usted ha sido sedentario, fuma, tiene diabetes o antecedentes familiares, es fundamental realizar una revisión previa. Especialmente a partir de los 45 años, una prueba de esfuerzo y un electrocardiograma nos permiten descartar riesgos y diseñar un plan seguro. No se trata de poner límites, sino de conocer su punto de partida.
Entrenamiento de fuerza
El nuevo aliado es el entrenamiento de fuerza. Antiguamente se evitaban las pesas en pacientes cardíacos, pero hoy sabemos que ganar músculo protege la vida. El ejercicio de fuerza (pesas ligeras o bandas elásticas) ayuda a que los músculos procesen mejor el azúcar y la grasa, aliviando la carga de trabajo del corazón. Un músculo fuerte actúa como un ‘segundo corazón' que facilita la circulación y mantiene el metabolismo activo incluso en reposo.
Señales de alarma
El cuerpo siempre avisa. Si mientras hace ejercicio siente alguno de estos síntomas, deténgase y consulte a un especialista. Opresión en el pecho, un dolor o peso que puede subir al cuello o brazos. Mareos: no es normal sentirse aturdido por el esfuerzo. Palpitaciones: sentir que el corazón ‘se sale' o lleva un ritmo caótico. Dificultad extrema para respirar: si no puede hablar mientras se ejercita, baje la intensidad.
Caminar, nadar y fuerza controlada
¿Y qué deportes son mejores? Si ya padece una patología cardiovascular, la clave es la constancia. Caminar o nadar es ideal para mejorar la resistencia aeróbica. Otra opción es la fuerza controlada: circuitos con poco peso y muchas repeticiones. Evite aguantar la respiración mientras hace el esfuerzo, ya que esto sube la tensión de golpe.
En definitiva, el movimiento es vida. No busque ser un atleta de élite mañana, busque ser una persona activa hoy. Su corazón se lo agradecerá.