Japito vuelve a las andadas y es sorprendido por la Policía Local de A Coruña al volante de un coche con el carné suspendido
CARBALLO
Gozaba de libertad después de cumplir una condena de dos años por sustracción de vehículos
30 ene 2026 . Actualizado a las 20:18 h.Agentes de la Policía Local de A Coruña sorprendieron el pasado martes a Benjamín López Rojo (Carballo, 1990), conocido entre las fuerzas de seguridad por Japito, que tiene un amplio historial. Está investigado por delitos de quebrantamiento de orden de prohibición de conducir, supuesta alcoholemia positiva y delito contra la seguridad vial. Los hechos por los que está siendo investigado ocurrieron en la noche de este martes en la plaza de Pontevedra, de la ciudad herculina. Una patrulla que realizaba labores de vigilancia observó la presencia de un vehículo que tenía la matrícula trasera doblada y uno de los faros apagado. Los uniformados le dieron el alto al vehículo y solicitaron al conductor la documentación correspondiente. En ese momento, supuestamente, el conductor y otros dos ocupantes salieron del auto para increpar a los agentes, que, a su vez, solicitaron refuerzos. La situación se tranquilizó y en el lugar de la intercepción del vehículo se le realizó a López Rojo la correspondiente prueba de alcoholemia. A la espera de lo que determine los resultados del análisis del laboratorio,en principio ha dado positivo.
Consta en la base de datos policial que, por causas que no han trascendido, Benjamin López no podía conducir un vehículo a motor, ya que tiene suspendida la posibilidad de hacerlo por mucho tiempo. Japito, que gozaba de libertad después de una condena de dos años por sustracción de vehículos, quedó en libertad en calidad de investigado a la espera de juicio.
Autor de decenas de atracos, robos o atentados a la autoridad, Japito es un viejo conocido entre las fuerzas y cuerpos de seguridad, que lo han perseguido en coche, a pie, en helicóptero y hasta en bicicleta. No había cumplido los 20 años cuando ya había sido detenido más de un centenar de veces. Aunque la lista de detenciones es extensa, Benjamín López Rojo no tiene delitos de sangre. Podría recorrer las carreteras de Bergantiños con los ojos vendados, por eso, cuando un atracador buscaba un conductor, solía llamarlo a él siempre dispuesto a participar. Así fue como se convirtió en el delincuente español más veces castigado por conducción temeraria.