Especial Fitur | El espectáculo de la cascada dio pie a glosar todos los atractivos que guarda el municipio de Dumbría
22 ene 2026 . Actualizado a las 23:37 h.El Eco del Ézaro, en referencia al espectáculo nocturno de luz, sonido y relato de la cascada, fue el punto de apoyo para mover en Fitur todo el amplio patrimonio turístico que atesora Dumbría, que como se sabe ni es poco ni es pobre, bien al contrario. Fue en Turespaña, en una conversación con el alcalde, Raúl González. De pie, distendida, con las imágenes de ese espectáculo que resuena de fondo, primero en el vídeo (en la versión en castellano, hay también en gallego e inglés) y después con la fotografía. Y se habló de lo que significa, de la importancia de la Reina Lupa y su relación con esta comarca. De la apuesta, como un paso más, en dar más vida a las proyecciones clásicas de siempre, en sí mismas muy impactantes, sobre todo esa que cae sobre el caduiro y la ensenada marítima. Pero había que avanzar y en este sentido esos pequeños relatos con imágenes en movimiento y luces que varían su tonalidad han sido todo un éxito esta pasada temporada. Y sin duda volverán a serlo la próxima, en el verano, cuando se retomará esta peculiar iniciativa, única en el mundo. Como se apuntó durante las conversaciones, es una espectacularidad gratuita, accesible, con múltiples oportunidades para verla a lo largo de la temporada estival. Y con ya decenas de miles de visitas acumuladas, además de una buena receptividad por parte de los vecinos.
En unos días en que en Fitur se habla continuamente del cielo y del eclipse, Dumbría también sacó a colación la noche. No solo por ser territorio Starlight, sino porque este Eco del Ézaro es un paso adelante en aprovechar la noche como promoción turística y con propuestas llamativas. No solo el día, lo convencional, que también, iluminando así un nuevo recurso turístico.
Punto esencial en el Camiño a Fisterra y Muxía
Ocurre todos los años, pero en esta edición de Fitur se ha hablado especialmente del Camiño a Santiago. Y de sus rutas, naturalmente, con bastante reflejo en la de Fisterra y Muxía. Tal vez porque el año que viene es Xacobeo, porque las cifras de visitantes se están disparando, o por ambas. Y cuando se habla de Camiño, Dumbría, con no ser meta, es punto esencial en la ruta directa a Fisterra y a Muxía. No por casualidad fue el primer y único concello de la zona (tampoco hay muchos más en Galicia que puedan decir lo mismo) con dos albergues públicos de peregrinos, además del impecable desarrollo sostenible de Olveiroa precisamente alimentado por incesantes caminantes cosmopolitas. Del Camiño también se habló en la presentación (cómo no hacerlo cuando la Reina Lupa era su motor de arranque), y naturalmente de lo que lleva en su mochila: desde ese Vákner que resucita un poco más cada año aunque atemorice cada vez menos, a rincones los que vale la pena pararse un rato, aunque solo sea a pensar. ¿Por citar uno? Tal vez As Neves, o mejor un poco antes, ya desde donde se empieza a otear el mar en una perspectiva extraordinaria sobre todo en ciertos días del año, a la hora del atardecer. Pero es solo una, hay muchas más.
En suma, fue un acto distendido sobre un fondo de historia, de mitología, de tradición, de emociones. Una invitación a conocer Dumbría y también el resto de la Costa da Morte, porque, como se comentó más de una vez, quien visita estos lugares acaba conociendo también los cercanos.
Una ruta de cascadas a la sombra de la más célebre
O Ézaro fue el protagonista, el elemento por el que empezar las intervenciones, pero el relato completo discurrió por el resto de las parroquias. En varios temas, y uno de ellos fue el de las cascadas. Será por fervenzas en Dumbría, y por agua. La de O Ézaro se lleva la merecida fama, ahora ya se puede decir que mundial tras las campañas deportivas de alto nivel la han amplificado. Pero hay muchas más. Hasta en la propia parroquia. Río arriba, en lo que hoy es Xallas y en los mapas de antaño también aparecía como Río Ézaro, existen unas caídas de difícil acceso que algún día, cuando haya opciones a llegar con seguridad, puede que hasta desbanquen a la hermana mayor. Pero incluso las de San Cremenzo, en ese curso que desciende hacia el embalse de Santa Uxía tras atravesar el acueducto de Ponte Peón (visita obligada) ya hay varias de un encanto bucólico.
Sorprende la fuerza de las de Xestosa y las de Carboal, hasta hace muy pocos años solo conocidas para los vecinos, y agrada la tranquilidad de la zona de A Laxe de Berdeogas o el descenso en Salgueiros de un afluente del río Castro. Además de la belleza intrínseca, objetiva, de estos lugares, un plus de placer es gozar de espacios aún muy poco visitados. También es cierto que algunas maneras de llegar ofrecen un cierto riesgo: en este caso, el plus de prudencia ha de pedirse al visitante. Incluso muchos pluses, sobre todo en días de mucha lluvia o cauces llenos. Si se quieren evitar honduras, mejor tirar a las alturas. El Chan das Lagoas y la Pedra do Brazal deben estar en cualquier ruta básica, tanto como el mirador de O Ézaro. Mira qué vistas, como decían el año pasado los de Dumbría en Fitur.