El 2025 trajo a la Costa da Morte dos nuevos alcaldes, por jubilación y por moción de censura
CARBALLO
Especial Fin de Año | Más de 36.000 vecinos estrenaron regidor en los últimos meses: en Carballo, Daniel Pérez relevó a Evencio Ferrero, y en Fisterra, Luis Insua sustituyó a Áurea Domínguez
03 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Aunque el 2025 no fue un año de grandes convocatorias electorales, sí hubo movimientos en lo que respecta a la política municipal de la Costa da Morte, pues, apenas superada la primera mitad del mandato, más de un tercio de la población de la comarca experimentó un cambio de alcalde. Los motivos: una jubilación y una moción de censura, exactamente las mismas circunstancias que se dieron en 2024 con los cambios de gobierno de Laxe y Muxía.
En Fisterra, la transición política comenzó a fraguarse en el mes de junio, cuando una sentencia del Tribunal Constitucional cambió por completo las reglas del juego en lo que a mociones de censura participadas por tránsfugas se refiere. Consumada la ruptura del ya de por sí débil grupo de gobierno de Áurea Domínguez, el concejal Francisco Martínez Traba apoyó una moción de censura liderada por el PP de Luis Insua.
Se presentó el 4 de agosto, se debatió el 19 y salió adelante en base a un acuerdo programático de más de veinte puntos que tardó un par de meses en hacerse público. Por el camino, la alianza que incluía competencias de gobierno para Martínez Traba se descompuso, y ahora los populares gobiernan en una minoría teórica..
Ligado al PP desde que tenía 22 años, Luis Insua (1994) fue árbitro de fútbol y tiene una asesoría, una faceta profesional que ha decidido preservar, y de ahí que optase por una dedicación parcial del 50 %. Su compañera Susana Rodríguez Nemiña, edila de Cultura, Patrimonio, Igualdade e Muller, tiene otra, también parcial.
Transición rápida
Y si la fisterrana Áurea Domínguez apenas tuvo tiempo de saborear la alcaldía antes de ser censurada, en Carballo la situación fue muy diferente. Y es que Evencio Ferrero, histórico dirigente nacionalista, dio un paso a un lado después de 22 años al mando y de haber sido concejal desde aquella primera corporación democrática del 1979. Jubilado desde finales del mes de junio, coincidiendo con su 70 aniversario, Ferrero comunicó su renuncia en una emotiva asamblea celebrada el último día de septiembre, el 4 de octubre se celebró el pleno en el que dio cuenta de su dimisión, y para el 11 el municipio ya tenía nuevo alcalde: el hasta entonces diputado autonómico, abogado laboralista y amante del deporte Daniel Pérez (1977). Como curiosidad, fue investido alcalde con exactamente la misma edad que lo fue su antecesor: 48 años.