Durán suma su primer punto con el Bergan tras un partido muy soso
11 mar 2023 . Actualizado a las 22:36 h.Los últimos dos encuentros del Bergantiños en As Eiroas habían dejado el listón bajo, pero lo visto contra el Marino de Luanco merece todavía una calificación menor. Porque, aunque es entendible que el césped sintético obligue, en ocasiones, al fútbol directo y que a Durán le interese minimizar errores antes de optimizar potenciales, lo cierto es que el encuentro no reflejó la necesidad de los carballeses, que buscaban puntuar por primera vez en diez jornadas. Y, sin embargo, lo consiguieron. Así de caprichoso es el fútbol.
El equipo había confirmado en Cantabria que se encuentra más cómodo presionando alto y buscando la portería rival. Durán le había dado alas a esa idea en la rueda de prensa previa al choque, alabando la determinación de los suyos en campo rival. No obstante, el planteamiento inicial nada tuvo que ver con esas premisas. El técnico apostó por un cerrojo, insinuando una idea que pronto se manifestó sobre el verde. Quindimil, Agulló y Tomé en el centro de la zaga, y Uzal, Chapu Brunet y Remeseiro, en el medio del campo, armaron un bloque del que solo escapaban Pedrosa y Pacheco, descolgados en ataque y que se veían obligados a jugadas heroicas para llegar al área rival, situada a más de 50 metros una vez que tocaban el balón.
Espeso y Palomares tampoco volaban en los carriles, por lo que el ataque de los locales se limitó a un contragolpe llevado por Uzal que acabó en nada y a un flojo disparo de Pedrosa justo antes del descanso. La afición, otros días poco ruidosa, sí apoyó mucho a los suyos durante unos primeros 45 minutos repletos de errores de precisión, tanto por un lado como por el otro.
A los diez minutos del segundo tiempo llegaron los retoques que tanto pedía la afición para ir a por un gol. Julen y Garrido entraron por Chapu y Palomares, pasando a la línea de cuatro en defensa con Quindimil de lateral derecho. El Bergan mejoró porque Remeseiro encontraba a Julen para acumular pases por dentro, hasta que el joven barcelonés se equivocó. Estaba en medio de una buena jugada personal, pero le sobró un regate y su error se convirtió en un contragolpe perfecto de los asturianos que remató Vanderson, solo dentro del área. El 0-1 fue un golpe duro. Las 300 personas de As Eiroas intentaban levantarle la cabeza a unos jugadores que se sentían desahuciados y desubicados en un sistema que terminó dibujando a Meixús de lateral derecho o a Estramil de extremo en la misma banda. Todo se redujo al pelotazo en largo durante los quince minutos que quedaban, pero la confianza estaba por los suelos y era prácticamente imposible vencer algún duelo individual.
Agulló se sumó al ataque. Y, finalmente, en el último córner del partido, con Canedo listo para rematar en el área contraria, fue el capitán el que anotó el tan ansiado gol, que daba el tan buscado primer punto de la era Durán. Tras nueve derrotas seguidas, el Bergan volvió a empatar el día que se estrenaron las nuevas torres de iluminación. Más luz.
Ficha técnica
BERGANTIÑOS (1) - Canedo; Palomares (Julen, minuto 56), Quindimil, Agulló, Tomé (Brenes, 74) (Meixús, 83), Espeso (Estramil, 83); Chapu (Garrido, 56), Uzal, Remeseiro; Pedrosa y Pacheco.
MARINO DE LUANCO (1) - Burú; Borja, Trabanco, Prado, Guaya; Pinín, Lora, Diego Díaz (Nino, 68); Luis Nuño (Óscar, 65), Vanderson (Adolfo, 82) y Carcaba (Guille Cueto, 82).
GOLES: 0-1, min. 78: Vanderson; 1-1, min. 94: Agulló.
ÁRBITRO: Omar Álvarez Rodríguez (Castilla y León). Amonestó a los visitantes Pinín y Nino; y al local Julen.
INCIDENCIAS: Jornada 25 de 2ª RFEF. Unos 300 espectadores en As Eiroas.