Qué fácil de evitar

La Voz BERRO SECO

CARBALLO

Nada debería ser más fácil. Dejar de llenar el mar de desperdicios es no solo algo posible, sino imprescindible. Al margen de lo necesarias que son las limpiezas, también porque educan, el simple gesto de guardar la basura en una bolsa después de una tarde de playa y tirarla en casa o en un contenedor ya sería un gran avance, sobre todo si se da ejemplo a otros. Aunque parece un gesto pequeño, si todo el mundo lo repite acabará por convertirse en una hazaña. Merece la pena.