29 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.
La normalidad fue subiendo como la marea, poco a poco. Los camiones ya pudieron salir a las carreteras y surtir de material a obras y empresas para que puedan seguir funcionando y evitar, de este modo, pérdidas que vienen a agravar una situación ya de por sí delicada. Tan delicada que hay mucha gente que siente el agua al cuello de su economía, lo que ha llevado a los hosteleros y comerciantes de varias localidades a cerrar ayer. Un paro que responde al cansancio de tantas crisis encadenadas.