Valor

La Voz

CARBALLO

18 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay que ser una pasta especial para bajarse a las rocas de O Roncudo y jugársela entre la espuma de las olas para arrancar unas piñas de percebes. Y más si acabas de enterrar a un compañero. Deberían de pagarse a precio de oro. Nunca se valorará con justicia un plato de percebes, pero corren malos tiempos para el romanticismo. Todo se mide según cotice en la lonja. La bolsa es la que marca la factura. Lo demás, es darse de bruces con la realidad de la vida: los mejores percebes a poco precio.