Descalabro

La Voz BERRO SECO

CARBALLO

Otro golpe más de estadística. Las cifras son las grandes enemigas de la Costa da Morte. Cada vez que salen nuevos datos sobre población, riqueza o empleo, incluso de otra índole, siempre son negativos. Y bajando. La caída de la población activa es un nuevo mazazo a las esperanzas de desarrollo para este rincón Atlántico, el histórico Finisterrae, el gran símbolo de Europa. Y ya podían hacer algo, incluso desde Bruselas, para evitar su apagón. Y los concellos ya pueden ir poniéndose las pilas.