La seguridad en el polígono se completará con un sistema de vigilancia por cámaras. Ya las hubo, pero están inactivas por cuestiones legales. La solución, señalan los empresarios, es que el Concello, como titular de la red viaria, asuma su gestión. Necesita también un encaje legal, algo en lo que están trabajando.
Gestión conjunta
Con todo, tanto en el tema de la seguridad como en todos los demás, la comunidad de propietarios solo puede hablar de la primera fase del polígono, la de gestión privada. La segunda sigue siendo pública, de Xestur. Aunque existan líneas de colaboración y en la dinámica diaria es imposible crear muros de cristal entre unas y otras, está claro que la realidad empuja hacia una gestión conjunta de las dos fases. En la próxima asamblea de empresarios se reformarán los estatutos para iniciar ese camino de integración para un polígono que, por superficie conjunta, está entre los 10 primeros de Galicia, y no hace más que avanzar en número de empresas. Indica Gómez Caamaño que son los propios empresarios los que piden esta unidad.
El parque industrial, con el nuevo gerente, también avanza hacia un manejo profesional. Eso incluye lograr ayuda públicas, algo que nunca había ocurrido. La última, de 91.000 euros.