22 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.
La biodiversidad es un tesoro. La protección de todas las especies animales en un determinado territorio es una obligación de todos, aunque tiene unos costes evidentes. Sin embargo, el abandono del mundo rural está generando unos desequilibrios que la propia sociedad tiene que solventar de alguna manera. Una de ellas es indemnizando los daños de las especies salvajes, aunque la situación requiere una reformulación más profunda.