28 abr 2017 . Actualizado a las 04:00 h.
El fútbol se come casi todo el pastel. La mayor parte de las inversiones en instalaciones deportivas se las llevan los campos de fútbol. Hay concellos en los que incluso hay varios, como si sus dos o tres equipos no pudiesen compartir uno solo. La cuantía de las inversiones no se corresponde con la utilidad y el interés real. Como si no hubiese otros deportes, sobre todo los que practican un mayor número de personas. No hay justicia en la distribución.