Hubo solo un tercio de los días de lluvia que son habituales en esta época del año
05 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Desde que están en funcionamiento las estaciones de medición de Meteogalicia en la Costa da Morte -la más antigua es la de Malpica, del 14 de julio del 2005, y el resto entraron en servicio hacia el 2009-, nunca hubo un mes de diciembre con tan poca lluvia como el de este 2016 que acaba de terminar, ni en cuanto a precipitaciones totales, ni en lo que respecta a días con lluvia, si se toman como tal aquellos con registros iguales o superiores a un milímetro, o lo que es igual, que lloviese algo.
Por citar los casos más llamativos, en la propia estación de Malpica solo se registraron cuatro días con precipitaciones en todo el mes, que son menos de un tercio de la media de los últimos años y el volumen de agua recogida, también se quedó en una tercera parte, cinco veces menos que los 204 litros por metro cuadrado del 2012, el año más lluvioso de esta serie histórica.
Si atendemos a Camariñas, los registros, aunque con una pluviosidad en general superior, son muy parecidos, ya que solo se recogieron 68,9 litros en este pasado diciembre, cuando lo habitual es estar por encima de los 120, y frente a los casi 14 días de media con precipitaciones en este último mes del 2016 no hubo más que cinco.
Incluso en A Gándara (Vimianzo), que es donde las cifras siempre resultan más abultadas, con diciembres por encima de los 200 e incluso de los 300 litros por metro cuadrado, esta vez fueron incluso menos que en Malpica (64,9) pese a que hubo lluvia un día más, seis en total.
La situación resulta incluso más significativa si se amplía el foco y se tienen en cuenta los datos que maneja la empresa Ferroatlántica, propietaria de los embalses del Xallas, que guarda registros del último medio siglo. Según estas cifras, el año hidrológico del 2016 -que no coincide con el natural para tener en cuenta deshielos y otras particularidades y en el hemisferio norte acostumbra a iniciarse en el mes de septiembre- se dividió en dos mitades claramente diferenciadas. Así, si la primera parte del año fue la segunda más lluviosa de los últimos 50 años, entre junio y septiembre se dieron los seis registros más bajos de esta serie, según los datos ofrecidos por el director de Ferroatlántica en la zona, Carlos Oliete.
Todos estas cifras tienen, como es lógico, su plasmación en cuestiones cotidianas, especialmente las ligadas al sector agrario, que vio mermadas, por ejemplo, cosechas como la del maíz debido a la escasez de precipitaciones y ahora espera lluvias para preparar la campaña de forrajes.