Me ha gustado lo que ha dicho el conselleiro de Cultura en el debate sobre el proyecto de ley de Patrimonio. Señaló que hay que buscar «unha nova xestión máis simple achegada aos cidadáns» y aunque no sé bien lo que significa, la intuición me dice que quizá de este modo brille el sentido común en el proceloso mundo de la riqueza histórico-artística de la Costa da Morte.
Tal vez se tenga en cuenta la opinión de los fisterráns sobre Santa María das Areas que, mira por donde, es la misma que la del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, asesor de la Unesco, y se retome el Parque Arqueolóxico do Megalitismo da Costa da Morte, que con unha «nova xestión máis simple» podría tener como centro de interpretación el que ya está construido en Dombate.
A veces, las cosas son más cuestión de voluntad que de dinero. Mantener en un buen estado un dolmen, una pequeña área de estacionamiento y señalizarlo como es debido vale realmente poco.
Los paneles informativos no tienen que ser de vidrio como en Dombate porque valen un dineral y son muy difíciles de leer. Hagamos una gestión del patrimonio «más achegada aos cidadáns», como dice el conselleiro, sin tanta rimbombancia y con más ganas de proteger que de brillar con el diseño. El elemento que se pretende preservar suele tener suficiente valor sin que el técnico (sea quien sea) tenga que demostrar lo guay que son sus diseños.
Quizá el conselleiro ha encontrado la fórmula para que se acelere la farragosa burocracia, acaben las batallas entre arqueólogos y la gente no vea el patrimonio como un problema. Ojalá.