Una cruz

La Voz BERRO SECO

CARBALLO

La AC-552 no está para prisas. Se ha convertido en una lenta travesía. Cuando la crisis golpeó más fuerte se alivió un poco la conducción por esta carretera, pero, actualmente, con las obras de la autovía y el creciente tráfico, el agobio es cada vez mayor. Los usuarios diarios son los más castigados y, a veces, han de circular por pistas secundarias. Una cruz. Así que es más necesaria que nunca la autovía de la Costa da Morte.