27 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
Las obras avanzan con celeridad, de eso no hay duda. Todos ganan con ella: los usuarios, que la tendrán antes; la empresa, para empezar a cobrar, y la Xunta, que verá cumplido un compromiso cuyo retraso de años ya le dio muchos quebraderos de cabeza. El tiempo es por tanto el que lo marca todo: el de esos plazos y, ahora que llega el invierno -si es que no ha llegado ya- el climático que permita continuar a buen ritmo.