11 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
Divertirse no puede ser sinónimo de transgredir la ley. Eso es otra cosa. Es posible divertirse dentro del marco normativo de los organismos públicos. Ello quiere decir respetar los horarios, no fomentar la venta de productos ilegales, atenerse a las indicaciones de salubridad y a los derechos de los afectados por la movida. Todo lo que esté fuera de ello, los poderes públicos tienen que actuar.