Documentación

La Voz

CARBALLO

Los primeros. En agosto del 2008, el Concello anunció que colocaría bolardos en varios puntos en los que estaban situados contenedores de basura, para evitar que los vehículos estacionasen a su lado, impidiendo la recogida por parte de los camiones de la concesionaria. Curiosamente, uno de los primeros puntos en los que se colocó (el que lo estrenó estaba entre las rúas Perú y Estrela) también fue de los primeros en desaparecer: al lado del mercado, junto a la Gran Vía, un punto que ya no existe desde que se reformó el edificio. La medida fue necesaria a la vista de que algunos conductores no hacían mucho caso de las líneas amarillas que prohibían estacionar. Con todos estos elementos nunca ha habido problemas reseñables, más allá de los roces o el propio deterioro.

Los últimos. Con el tiempo se han ido situado en áreas con restricciones de aparcamiento, y también en los ya famosos dos puntos de la Vila de Negreira, con un par de ejemplares a cada lado, La primera le afectó en diferentes momentos a los cuatro elementos, tras su colocación en julio, y estuvieron así casi cuatro meses, hasta octubre. Fueron sustituidos y, al poco rato, dos de ellos se rompieron. Otra vez hubo que cambiarlos, lo que se hizo el 25 de noviembre. Y, de nuevo, hasta el día 3 de este mes. Los dos situados en sentido descendente, margen derecho. Doblados del todo, pero íntegros. Este fin de semana le tocó al par del otro lado. Doblados, y con la barra metálica interna desnuda. Las corazas de plástico, en la cuneta a unos metros.