El PSOE de Carballo va de mal en peor. El domingo no celebró primarias para elegir candidato o candidata a las elecciones sino que, en la práctica, las hicieron para evitar que Maricarmen Vila encabece la lista socialista a los comicios locales, un despropósito de magnitudes desproporcionadas. Añón, y quien lo acompase en este absurdo viaje, ganó las votaciones, no para luchar por la alcaldía de Carballo, sino, dice, para encontrar un príncipe azul o un flautista de Hamelin que lleve a los votantes carballeses a la urnas para desbancar a Evencio Ferrero como por arte de birlibirloque. No es difícil de entender la deriva del PSOE, ya que lo que ocurrió en las primarias explica lo que auguran los encuestados por Sondaxe. ¿Qué sentido tiene provocar unas primarias para evitar que Vila sea la candidata? ¿Fue por simple machismo? ¿Tiene algún estigma que la invalida? ¿Para qué la invita, entonces, ahora a que colabore? O se explican bien los socialistas carballeses o el golpe puede ser aún más duro que el anunciado por Sondaxe.