Transparencia

La Voz

CARBALLO

Mal fin ha tenido la guardería del IDC ceense, con la promotora condenada. Durante años prestó un servicio necesario en el pueblo. Luego se torció y acabó cerrando, con los evidentes afectados como consecuencia. El edificio suponía un peligro para quien se acercase a él. Ahora parece que puede ser reconducida su situación. Han pedido licencia. Bueno sería que hubiese un poco más de transparencia en lo que afecta a los vecinos.