María Xosé Imia, patrona de la Fundación, deseó que la exposición de propuestas tras el estudio de la USC no sea «un punto final», sino «un punto e seguido». «O Couto necesita rehabilitación e recuperación, un activo. Que isto non se perda, que non haxa perda de calidade de vida nin de benestar. Hai que comezar a activar o futuro», apuntó. La profesora López Agüera recogió el guante y expresó que «la amistad va a continuar», tras agradecer el apoyo de «la gente de O Couto» en un proyecto que «no es aislado». Los jóvenes presentes en el público se mostraron muy interesados en la viabilidad de las nueve propuestas. Desde el equipo de investigación se les aseguró que todas están desarrolladas en base al análisis del mercado, de la competencia y de las posibilidades reales: «Cualquiera de estos proyectos sería viable. Los tiempos de amortización están calculados sin subvenciones, así que incluso podría ir mejor», manifestó López Agüera.
«¿Cal vedes vós que podería ir máis adiante?», preguntó una oyente. «Todo depende realmente da xente de aquí, porque o que fixemos foi unha valorización do que xa hai unha mínima inversión, do que se trataba era de dar a idea e o empuxe para desenvolver estes proxectos. Son nichos de negocio, cada unha das propostas ten moitos alcances», respondieron desde el equipo de investigación. Una vez con el estudio en mano, se trataría de buscar financiación para poder ejecutar. «Deberíamos reunirnos de nuevo y ver las posibilidades de ir hacia adelante. Nuestra disponibilidad es absoluta», apuntó López Agüera. Quedan demostradas las potencialidades de los núcleos rurales como alternativa de riqueza a las ciudades. La dirección xeral de Familia, desde la Xunta, recibió con entusiasmo los resultados, así que el camino está abierto.
En un sondeo rápido, a mano alzada, muchos jóvenes del público mostraron su apoyo a los proyectos.