«Nunca agradeceré lo suficiente la acogida que me tributaron»

La Voz

CARBALLO

En el 2005 y el 2006 estuve ayudando a don Xosé Manuel en sus parroquias (San Xoán Bautista de Mazaricos, Santa Baia de Chacín, San Cristovo de Corzón y Divino Salvador de Colúns). Nunca agradeceré lo suficiente a la gente de estas parroquias su recibimiento y la acogida que me tributaron y que perdura hasta hoy. En el 2006, nuestro arzobispo me hizo administrador parroquial de dos parroquias de Mazaricos (San Mamede de Alborés y Santo Tomé de Baos) y tres de Zas (San Tirso de Muíño, San Pedro de Brandomil y Santa María de Brandoñas).

Puedo decir que Dios me bendijo por medio de estas parroquias. Otra vez afirmo, sin temor a equivocarme, que esta primera etapa en Galicia ha sido importante porque en ella descubrí la gran diferencia en la vivencia de la fe con respecto a África, pero también la mayor conciencia social que hay aquí aunque no siempre la gente la sepa definir.

El nacimiento de una oenegé

En Mazaricos nació la oenegé Égueire. Con un grupo de personas, la creamos con el fin de canalizar los distintos y diversos esfuerzos que estábamos ya haciendo en bien de distintas personas y realidades de Côte d?Ivoire. Con Égueire queremos, a través de proyectos educativos, sanitarios y de microcréditos, tender las manos para que se levanten de su postración el mayor número posible de personas.

Me hago de vez en cuando esta pregunta: ¿Por qué Dios me eligió para estar en esta tierra? Tengo ganas de vivir y compartir la vida porque es un tesoro que Dios nos ofrece y esto me empuja con otros a hacer pequeños gestos para la gente más «pobre», o que no han tenido la misma suerte que yo y esta suerte tengo que convertirla en ayuda real para quien más nos necesita..

Desde el año pasado el Señor Arzobispo me encargó el servicio pastoral de tres parroquias: Santa Baia de Brens (Cee), Santiago de Ameixenda (Cee) y San Pedro de Buxantes (Dumbría). De seguro que también aquí Dios me guiará hacia un mayor y mejor conocimiento del evangelio y del fermento que he de ser allí donde Él me envía.

¿Cuándo comenzará una nueva etapa? Solo Dios lo sabe y me fío... Y digo: «GRACIAS».