El objetivo es que el agua no penetre en las gruesas paredes y las deteriore
08 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Muxía, y especialmente la zona del santuario de la Barca, volvía a ser ayer zona cero, como ya ocurrió después del desastroso incendio del día Navidad. En esta ocasión, en lugar de vigas calcinadas y restos de imágenes religiosas la ingente cantidad de material a retirar, del que hay muestras repartidas por todo el municipio, estaba compuesta fundamentalmente por rocas, algunas de varias decenas de kilos de peso, cemento y todo aquello que arrancó el virulento temporal del lunes por la mañana.
Pasado el impacto inicial, técnicos del Concello y la Xunta, además de la empresa que lleva a cabo el desescombro, pudieron empezar a calcular la magnitud de la catástrofe que ha venido a incrementar la enorme carga que ya suponía recuperar la propia basílica.
En el entorno del templo, además del muro que separaba el santuario lítico de la iglesia y que está destruido, también falta gran parte de la pared de contención que sujetaba el terreno en el lateral de la Ferida, donde el derrumbe llegó hasta los dos metros de altura, mientras el agua alcanzó por el otro costado la caseta de las palilleiras y estuvo a punto de llevarse un coche del Concello y otro de Protección Civil.
Las piedras, que llegaron a entrar por la puerta del templo, fueron ayer retiradas en su mayor parte por los operarios y los voluntarios, mientras que otros elementos están sirviendo en la tarea de proteger el templo.
Es el caso de las tejas de pizarra, que en un principio iban a ser completamente retiradas de encima de la bóveda y que, finalmente, los trabajadores de la empresa Germán Mouzo, están empleando en parte para cubrir los gruesos muros, de hasta 1,80 metros de espesor, y evitar así que se filtre que pueda debilitar la estructura.
Sin problemas en la bóveda
La bóveda recibió ayer una nueva inspección técnica que, pese a las goteras que se descubrieron en los peores momentos del temporal, sigue sin tener una afectación importante con lo que, en principio, según informan fuentes municipales no existe riesgo de pueda venirse abajo.
Peor es la situación del entorno donde el agua ha horadado algunas zonas y las labores de reconstrucción no serán ni mucho menos baratas, aunque, tal como aseguró el alcalde, Félix Porto, una vez conocida la buena noticia de que el Arzobispado se hará cargo de la obra civil en la iglesia, deja en mejor posición a las instituciones públicas para acometerlas.
Un pantalán dañado
A Muxía también llegaron ayer responsables de Portos de Galicia y de la Autoridad Portuaria que pudieron que comprobar como las instalaciones del náutico resistieron de una forma incluso sorprendente el envite de las olas, hasta el punto de que lo que se preveían como daños muy importantes se ha quedado en la afectación de uno solo de los pantalanes, mientras que ninguna de las embarcaciones que estaban amarradas a la infraestructura sufrió desperfectos reseñables.
La factura del Concello
Al margen de la Barca y la rotura de la Pedra de Abalar, el Concello de Muxía tiene un reguero de incidencias a las que hacer frente a lo largo de todo el municipio. Las pasarelas de acceso a las playas han desaparecido absolutamente todas y otras más retiradas del agua, como la de la entrada de la Cruz también tienen destrozos. Hay dos líneas enteras de alumbrado público con problemas, en la zona de A Pel y la que enlaza la calle Atalaia con el santuario, que se quemó por completo y hay que restituir porque, de momento, únicamente se ha podido devolverle el suministro al faro, que tenía una prioridad obvia.
En la parte del Coído se concentran la mayor parte de farolas rotas y de tramos de muro que hay que levantar, pero los puntos de luz fuera de servicio llegan a numerosos lugares, donde también han quedado afectadas varias pistas, sobre todo las que están más cerca del mar.
El alcalde no se aventura a hacer una cuantificación económica, pero sabe que la factura será considerable y, pese a la urgencia con la que se trabaja, algunas cosas tendrán que esperar.