«El Prestige no tenía que navegar»

La Voz

CARBALLO

EDUARDO PEREZ

El profesor muxián critica las tendencias «piratescas» existentes en el mundo del mar

17 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El muxián Álvaro Baaliña Insua, de 43 años, es el director de la escuela coruñesa que forma a los futuros capitanes y jefes de máquinas. Vivió de cerca el desastre del Prestige y ahora, una vez conocida la sentencia, explica que aspectos de la seguridad se han mejorado y cuáles siguen igual.

-¿Las personas que tomaron las decisiones eran las adecuadas para hacerlo?

-Los directores generales de la Marina Mercante no siempre son especialistas en la materia. Yo conocí a una jueza o a un ingeniero de caminos, aunque ahora sí hay un colega de nuestra escuela. En cualquier caso, tienen un equipo con gente cualificada y, en este tema concreto, hay que tener en cuenta que había muchos intereses enfrentados de la armadora y demás que hicieron que el buque se amarrase cuando ya estaba a tres millas de Muxía. En situaciones de este tipo es el Estado el que tiene que tomar medidas.

-¿Había razones técnicas para alejar el barco de la costa?

-Sí, varias. Para mi el capitán actuó acertadamente porque tenía una fisura que afectaba al tercer tanque de lastre y logró compensar esa escora aunque fuese a costa de someter el buque a esfuerzos estructurales importantes. Eso supuso que se incrementase el calado, que con las 70.000 toneladas que llevaba ya era de 14 metros. El límite en A Coruña, por ejemplo, son 16, así que tampoco se podía llevar a cualquier puerto. Aquí lo principal es que este barco no tenía que estar navegando. Luego se supo que sufría corrosión y que en la reparación que se le hizo en China solo se sustituyó el 20 % de las 1.000 toneladas de acero previstas, pero esa información no se conocía en el momento. Podemos presuponer que el capitán sí la tenía porque hubo otro antes que se negó a llevar el buque. Sobre este tema se han dicho muchas barbaridades como la de trasvasar de crudo. Eso es algo que se puede hacer con calma chicha en la Ría de Vigo, pero no con olas de 12 metros en la Costa da Morte.