Movimiento imparable hacia la excelencia

La Voz

CARBALLO

Ya cayó el telón del FIOT 2013, tal vez la mejor edición del festival, y van allá 22. Este año hubo teatro para masticar a dos carrillos. Un verdadero atracón de espectáculos con enjundia. El alzhéimer, la Eurozona, la España de siempre, con sus tormentos, sus reyes y sus chiflas que pusieron al público de pie; un trozo invisible de las migraciones y sus tragedias inadvertidas para los que no las sufren, la eterna distancia entre las personas que deberían quererse, el monstruo que todos llevamos dentro, los muertos que están más presentes que los vivos o la violencia sexista y las estructuras que la favorecen y la amparan han pasado durante estos fines de semana por las tablas del Pazo da Cultura de Carballo dejando encogido el corazón de los espectadores por momentos. Un buen trabajo de los organizadores y fruto de la convivencia de los responsables de Telón e Aparte, que preside el ya exconcejal Alberto Sueiro (PP), y los dirigentes municipales del BNG. El FIOT ha ido convirtiendo a Carballo en la gran capital del teatro. Un movimiento imparable hacia la excelencia.