El arranque de la muestra ha tenido tímidos resultados en cuanto a afluencia de público y venta de vehículos
22 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El retraso de la feria, que habitualmente se realiza el tercer fin de semana de septiembre -este año ha tenido que esperar una semana para no coincidir con las fiestas de la Barca- y, en general, la delicada situación económica, se han dejado sentir en el arranque de Feirauto.
Tanto la afluencia de público como el número de operaciones cerradas está, de momento, por debajo de otras ediciones, según aseguran los promotores, que confían en la jornada de hoy para que la situación remonte. Por oferta no será, dado que los concesionarios participantes tienen expuesto prácticamente de todo. Los visitantes pueden encontrar en Baio desde el utilitario más accesible hasta poderosos deportivos, pasando por unidades todoterreno, vehículos familiares o incluso furgonetas para el trabajo.
Según explica Julio Lema, que participa en esta iniciativa desde sus comienzos, los clientes buscan «de todo», cada uno adaptándose a sus necesidades y posibilidades, pero, en términos generales «non veñen por un coche de 3.000 euros». Miran sobre todo turismos de «10.000 o 12.000», vehículos en buen estado, que les garanticen una vida útil suficiente para compensar la inversión hecha y tengan unas dotaciones, en cuanto a seguridad, prestaciones y equipamiento», prácticamente comparables a las que pueden ofrecer las unidades nuevas.
Con estos condicionantes y la previsión de buen tiempo, los comerciales aún mantienen sus esperanzas.