Medio Ambiente exige a la compañía un compromiso social y laboral con la comarca

La Voz

CARBALLO

La declaración de impacto ambiental exige un compromiso social con la comarca. Así, la compañía canadiense tendrá que contratar como prioridad a empresas y vecinos de la zona. También cederá los terrenos de la explotación, una vez restaurados, para su posterior aprovechamiento agroganadero, forestal y lúdico.

En este sentido, la gerencia ya apuntó en una reunión con vecinos de Cereo que las compras de fincas a los vecinos o, en su defecto, las expropiaciones que se lleven a cabo, implicará de forma automática que estas parcelas no revertirán nunca más en sus actuales propietarios. Sería la Administración competente la que adoptaría la decisión final una vez que el entorno se haya regenerado.

Programas educativos

La empresa también está obligada a realizar programas educativos para dar a conocer «a realidade mineira aos diferentes colectivos implicados e facilitar o desenvolvemento de programas de educación». También adquiere el compromiso con la Xunta de colaborar con la Cámara Mineira de Galicia y otras instituciones de Galicia para «ofertar postos de traballo específicos dentro da mina destinado a traballadores propios da empresa e desempregados da zona de influencia».

Cianuro, arsénico y lodos

Los empleados de Mineira son conscientes de las reticencias por el uso de cianuro y arsénicos y la utilización de balsas de lodos. La declaración de impacto ambiental exige no realizar ningún tipo de actividad ni construir infraestructura alguna a menos de 140 metros del río Anllóns. La empresa cumplirá con la normativa comunitaria en el uso de cianuro y arsénico. Mineira tiene previsto generar más de 10 toneladas de residuos peligrosos por lo que tendrá, primero, que inscribirse en el Rexistro Xeral de Produtores e Xestores de Galicia; segundo, cumplir con la normativa de manipulación y transporte de lodos; y tercero, constituir garantías financieras y suscribir seguros de responsabilidad civil antes de iniciar la actividad.

Las balsas de lodos han de ser compartimentos estancos e impermeables. Se situarán en una zona en la que previamente se harán estudios topográficos, hidrológicos, sísmicos y geotérmicos. Estos recintos tendrán un desnivel máximo de dos metros y la empresa remitirá a la Xunta cada año un informe del estado de estas balsas, que serán encapsuladas al finalizar su vida útil.