19 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
El problema del botellón ya no son los ruidos, la basura, las paleas y el vandalismo que suelen resultar de estas actividades. Lo peor es la cultura de la bebida por la bebida, y los menores tragando a mansalva. La sociedad debería recuperar el sentido de la diversión sana, sin tener que meterse de todo para pasarlo bien. Las sanciones pueden ser una medida inmediata, pero debe haber otras.