03 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
A estas alturas hemos perdido la cuenta de los programas, planes, directivas y demás modelos de protección medioambiental aprobados para la Costa da Morte. Las intenciones siempre son buenas, pero falla la aplicación. De poco sirve incluir 30.000 o 300.000 hectáreas en la Red Natura si los usos no están claramente definidos y controlados.