Derribado el edificio central del cámping de Corcubión

e. e. cee / la voz

CARBALLO

Los propietarios cumplieron una sentencia del Tribunal Superior

29 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El cámping de Boca de Sapo, en Corcubión, ya es, definitivamente, historia. Nada pudieron hacer sus propietarios para salvar el edificio construido en la parcela, muy cerca de cabo Cee, condenado desde el 2009 por una sentencia del TSXG.

El cámping fue un proyecto puesto en marcha por un grupo de particulares de la localidad -alguno de ellos vinculado al BNG- que no sobrevivió al cambio de gobierno local en la corporación.

El Ayuntamiento dio licencia para esa obra en los años 2000 y 2002, pero primero el Contencioso y después el TSXG entendieron que carecía de la preceptiva autorización autonómica para una actuación en suelo rústico. Con ese argumento por delante, el juez ordenó reponer la legalidad anulando las licencias dadas en su día. Las gestiones realizadas para tratar de legalizarlo no sirvieron de nada y el edificio levantado en la parcela fue, finalmente, demolido recientemente. El inmueble llegó a estar prácticamente terminado, al igual que el resto de las instalaciones, escalonadas en una ladera con privilegiadas vistas a la ría de Corcubión.

El cámping nunca llegó a abrir sus puertas. El proyecto estuvo muy presente en la campaña electoral, siendo objeto de los ataques de los socialistas. Desde entonces pasó a un discreto segundo plano, marcado ya por la sentencia del TSXG que finalmente se cumplió dos años más tarde.

La parcela sigue cerrada y los escalones en los que se iban a ubicar las tiendas de campaña, así como los árboles plantados en su día, permanecen en su sitio, aunque ahora no parece posible que algún día ese terreno pueda destinarse al uso previsto por sus propietarios. El que iba a ser el único cámping del municipio se quedó finalmente en nada. La inversión realizada por sus dueños no dio sus frutos. Tuvieron que asumir también los gastos de demolición.