30 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Sucedió en el mes de agosto: el puerto olió durante varios días a gasoil. Alguno de los buques o pesqueros provocó un vertido. Nadie dijo nada ni se tomaron medidas. Días atrás, los pescadores de calamares se quejaron de nuevo por otra mancha, notoria y visible, en las instalaciones portuarias, fruto de otro vertido provocado por otro barco fondeado. Es necesario tomar medidas serias para evitar estos hechos.