23 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La oposición de Carballo pone en un apuro al gobierno del BNG. Aprovecha la minoría del ejecutivo para marcarle un gol por la escuadra con el párking de por medio, la promesa preferida de cualquier munícipe local. Como juego político no está mal. Otra cosa es que tamaño proyecto pueda hacerse realidad en los tiempos actuales y los futuros próximos, si bien la aspiración de un gobierno es hacer realidad lo irrealizable.