Contaminación

La Voz

CARBALLO

Lo sucedido en O Ézaro es un aviso a navegantes. La manipulación de hidrocarburos cerca del mar o los ríos ha de hacerse con extremo cuidado y de acuerdo con protocolos adecuados. Unos operarios de Ferroatlántica tuvieron un descuido y, sin querer, vertieron aceite a la ría. Menos mal que la propia empresa trató de enmendar el error rápidamente. El daño pudo ser peor.