11 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El fin de semana ha dejado varias demostraciones de que cualquier celebración con contenido gastronómico tiene el éxito asegurado. El sábado bastaron dos horas para consumir 3.600 raciones de percebes con cachelos en Corme, y ayer en Carballo «volaron» más de 1.200 pinchos de piperrada en solo una hora. El secreto, salta a la vista, está en satisfacer el paladar y el estómago.