Un conductor fugado llevó los test de alcoholemia a las pistas secundarias
02 mar 2011 . Actualizado a las 10:50 h.Era un secreto a voces. Para no tener que vérselas con los agentes de la Guardia Civil de Tráfico al término de la movida del viernes en Vimianzo, bastaba con evitar la carretera comarcal AC-552. Pisteando un rato a través de alguno de los ramales situados frente al cruce de Camariñas se podía llegar hasta Serramo y de allí a Baíñas o a donde cada uno creyera conveniente. Sin embargo, los hechos ocurridos este fin de semana amenazan esa peligrosa ruta en la que muchos jóvenes -sobre todo cuando estaba en auge el ocio nocturno vimiancés- se jugaban su integridad al ponerse al volante con alguna o con muchas copas de más.
Un conductor de la zona de Brandomil, que según le explicó él mismo a los agentes, salía de un club de alterne próximo, se percató de la presencia de los guardias en la carretera general. Consciente de que el alcohol que llevaba en el cuerpo le iba a procurar una cuantiosa sanción, optó por darse a la fuga a través de la citada ruta. Le sirvió de poco porque los funcionarios le dieron alcance a solo unos cuantos cientos de metros del lugar.
Después de interceptarlo, los guardias se plantearon la posibilidad de trasladar al implicado a un centro hospitalario para practicarle una análisis de alcoholemia, pero finalmente, el automovilista accedió a someterse a la prueba con el etilómetro de tráfico. Dio positivo, con una tasa que no ha trascendido pero muy superior al límite permitido. En consecuencia, los agentes le instruyeron diligencias y, entre tanto, el vehículo quedó inmovilizado en el margen de la calzada, mientras su propietario le relataba a los guardias que ya le habían retirado el permiso de conducir hacía aproximadamente un año por motivos similares.
La posición del coche impedía el paso del resto de usuarios de la vía por el mismo punto, con lo que los conductores que venían detrás del denunciado se toparon con el despliegue de luces y uniformes reflectantes, con lo que no le quedó más remedio que detenerse. De hecho, el que iba justo a continuación, fue parado por los agentes y sometido a la prueba. También dio positivo y deberá pagar una multa, además de perder puntos de su permiso, pero no se tendrá que enfrentar a la retirada del carné.
La existencia de rutas alternativas no son un fenómeno exclusivo de Vimianzo. En Ponteceso y A Laracha, que son junto a Carballo, los otros centros de diversión nocturna, también hay carreteras secundarias que se llenan los fines de semana. En ellas se han producido accidentes, algunos de ellos muy graves.