16 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Colocar un artefacto sospechoso con el fin de infundir pánico, cortar una carretera principal durante tres horas y alarmar a centenares de vecinos es un acto de vandalismo. Se trata de una acción deleznable y propia de gente con muy pocos escrúpulos. La sociedad no puede vivir constantamente sobresaltada por estos hechos que solo contribuyen a crear alarma.