Unas bolsas de usar y no tirar

Mar Varela

CARBALLO

La Fundación Taller de Solidaridad realiza una campaña en la que intercambia bolsas de plástico por otras textiles

13 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Existen imágenes cotidianas que deberían tener los días contados. No es complicado ver a cualquier persona, o incluso a uno mismo, salir del supermercado cargado de bolsas de plástico a medio llenar. Y lo que es peor, lo más común es llegar a casa y deshacernos de ellas o, como mal menor, reutilizarlas para la basura.

Según un estudio hecho público por el Ministerio de Medio Ambiente en el 2009, cada español consume una media de 238 bolsas de plástico al año, lo que genera alrededor de 140.000 toneladas de residuos de un producto derivado del petróleo y no biodegradable, que tarda más de cien años en descomponerse y que, además, representa un gran peligro para la fauna marina.

Si nos fijamos en los datos autonómicos, los gallegos consumimos 666 millones de unidades en tan solo doce meses, y tan solo se recicla un porcentaje muy pequeño.

Con estos datos en la mano, la Consellería de Medio Ambiente ha apoyado una iniciativa puesta en marcha por la Fundación Taller de Solidaridad, dentro de la campaña Tu turno, mi turno. «El objetivo de las acciones enmarcadas dentro de esta área es fomentar el consumo responsable en la ciudadanía», afirma Laura Ares, la encargada de comercio justo de la Fundación. Para lograrlo, las calles de Vigo, Ourense y Lugo se convirtieron en las protagonistas de un intercambio muy curioso en plena época navideña, bajo el lema Troca de bolsa para trocar de mundo. «Comenzó en Castilla y León y, debido a su éxito, la llevamos a cabo en Galicia con el apoyo de la Xunta», comenta Laura Ares. Los transeúntes que entregaron una bolsa de plástico recibieron a cambio otra reutilizable y ecológica de algodón que procedía de los talleres de Filipinas. La iniciativa fue todo un éxito de público. La responsable de comercio justo de Taller de Solidaridad cree que «algunos solo se acercaron al stand de Lugo, en el que yo estuve presente, porque se llevaban algo gratis, pero muchos otros sabían perfectamente por qué estábamos allí, y creo que poco a poco estamos consiguiendo que la concienciación de la sociedad se convierta en una realidad».

Ahora la Fundación trabaja para que instituciones y empresas se comprometan con una iniciativa semejante para dar continuidad a la acción y llegar a un mayor número de ciudadanos.

Si queremos reducir el consumo de bolsas de plástico, la solución es tan simple como llevar una bolsa textil encima para poder ir a la compra en cualquier momento.