Interpretará mañana por la noche en el Pazo de Carballo varios temas, algunos de «Naturalidad silvestre»
04 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Rogelio Arias (Fene, 1977) o Roger de Flor (nombre de un soldado templario del siglo XII que le puso un amigo) es uno de los muchos músicos emergentes de Galicia. Primero, formó parte de proyectos musicales como Bang 74 o La sociedad protectora del hombre mono, pero desde el 2007, aproximadamente, apostó por una carrera en solitario. Como tal, tiene en la calle dos trabajos: Canciones de amor y retranca y Naturalidad silvestre. Buena parte de este último lo presentará mañana en Carballo (21.00 horas, Pazo de Cultura).
-¿Qué ofrece en «Naturalidad silvestre»?
-Se puede decir que es como una segunda parte de Canciones de amor y retranca, pero es más elaborado, tanto en contenido, como en producción y armonía. Hay varios estilos, como el country, el swing, el rock, el pop o la balada. En cuanto a la temática, pues hay desde canciones de amor, sociales, cantos a la amistad e incluso varios videoclips. En general, son temas con mucha retranca y buenas dosis de melancolía. -¿Resulta más complicado entrar en el actual panorama musical siendo un cantautor? -La cosa está bastante complicada, pero para mí y para todos los demás. En cierto modo, yo no me considero un cantautor, porque esa palabra te lleva a pensar en otro tipo de estilo con el que yo no me siento identificado. Digamos que yo formo parte de la escuela de pop-rock. Para salir adelante, cada uno va trampeando las dificultades como puede, haciendo su carrera de la manera más honesta posible. Los medios son pocos y yo avanzo con los que existen, sin llorar. Se trata de ir haciendo cosas y de no quejarse siempre, porque ya hay muchos que lo hagan. -¿Cómo está siendo la acogida de su trabajo? -Con Naturalidad silvestre se cumplieron todas las previsiones e incluso un poquito más. Es cierto que no se hizo una tirada muy grande, pero se vendieron todos los discos. Ya lo he presentado en todas las grandes ciudades de Galicia, también en otras localidades de la comunidad, en Portugal, Madrid y el País Vasco, por ejemplo. Irán saliendo otras oportunidades, así que estamos muy contentos. -¿En qué está trabajando ahora mismo? -En un documental que lleva ese mismo nombre del disco. Trata un poco la situación del panorama musical gallego y es una especie de homenaje a aquellos músicos que, como yo, comienzan tocando en locales pequeños, de poco aforo. Toca, además, otras cuestiones muy candentes.