En la traducción al gallego del libro de Basil Hall sobre la invasión francesa falta un fragmento sobre una vecina
12 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Dentro de los actos de conmemoración del bicentenario de la invasión francesa que organizó la Asociación Neria cabe destacar la brillante conferencia impartida en Sardiñeiro el pasado mes de septiembre por el catedrático de la USC Fernando Alonso Romero. En dicha conferencia que llevaba por título Basil Hall y la batalla de Corcubión , relataba como en el año 1971 encontró casualmente en un estante de la Biblioteca de la Universidad de Exeter (Inglaterra) el libro de Basil Hall titulado Fragments of Voyages and Travels , publicado en Londres en 1831.
Su lectura le despertó un enorme interés pues en él se hablaba de Galicia y de los gallegos y, sobre todo, le llamó la atención un capítulo muy detallado sobre la destrucción de Corcubión por las tropas francesas en abril de 1809. Acto seguido informó al Departamento de Español de dicha Universidad sobre la existencia de ese libro, que decidió, sobre todo debido al entusiasmo del profesor Alberich, realizar en 1975 una edición especial únicamente sobre la descripción que Hall hacía de Corcubión.
Cuando Fernando Alonso volvió a España para trabajar en la Universidade de Santiago de Compostela, le envió al entonces alcalde de Corcubión, Rafael José Mouzo Lago, un ejemplar de dicha edición especial.
Pocos años después, le comentó el hallazgo a una antigua alumna suya, la profesora Amalia Salvado López, que decidió traducir al gallego gran parte de esa edición inglesa. Realizada la traducción hablaron nuevamente con el alcalde para que la publicara el Ayuntamiento de Corcubión. El alcalde aceptó encantado la propuesta y realizó una pequeña edición de la traducción de Amalia Salvado, que se publicó en 1986.
Pero en aquella traducción Amalia Salvado dejó en el tintero un capítulo de aquel relato de Basil Hall que es merecedor de ser conocido para admiración de aquellas mujeres que les tocó vivir momentos tan difíciles de nuestra historia: «.....a todos nos impresionaron mucho las mujeres de Corcubión por su valentía y honradez, pues toda la tripulación recordará siempre a una pobre mujer que les lavaba la ropa a los oficiales del Endymion .
Después de la última incursión de los franceses, dicha lavandera no les había devuelto las prendas de ropa del capitán, el cual lógicamente no las había reclamado pues conocía la lamentable situación en la que se encontraba la población, carente de lo más imprescindible.
Luego se supo que esa pobre mujer había huido con sus hijos y que se habían ocultado en una cueva de la orilla, llevando entre todos las prendas de los oficiales. Mientras su casa y todas sus pertenencias eran quemadas.
Cuando se retiraron los franceses, se las arregló para ir a bordo de la Endymion , y sobre su cubierta fue depositando una a una todas las piezas de ropa totalmente limpias, y sin ser consciente de que su comportamiento merecería una recompensa mayor que el precio de su trabajo».
Así finaliza el diario de aquel ilustre marino, testigo directo de un inolvidable episodio histórico que sufrieron no solo los habitantes de Corcubión, sino también muchos vecinos de la comarca.
Acababa su conferencia Fernando Alonso Romero diciendo: «Ojalá que esta historia no se olvide nunca y que algún día se dedique un monumento a las mujeres de Corcubión y de esta comarca en reconocimiento a su valor, sensatez y honradez y también como testimonio histórico de un comportamiento feminista muy avanzado para su época».