La Xunta convocó ayer por primera vez en tres años una reunión de la comisión de seguimiento de las obras de la tercera ronda para abordar con el Ayuntamiento de A Coruña «a problemática xurdida en relación coa disposición dos terreos e as demolicións pendentes». La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas quiere zanjar así la polémica entre ambas Administraciones, que se culparon mutuamente en las últimas semanas de los retrasos en la construcción de la vía. Desde la Xunta recordaron que, como fija el convenio firmado para la ejecución del segundo tramo, el Concello debe entregar los terrenos «libres de carga e gravames, incluíndo os servizos afectados». Añadieron que el conselleiro de Infraestruturas ya había informado de esta situación al alcalde, Javier Losada, a través de una carta remitida el pasado 26 de noviembre, con la que se adjuntaba un informe técnico del director del proyecto. La concejala de urbanismo, la socialista Obdulia Taboadela, aseguró ayer que prácticamente todos los terrenos del tercer tramo de la ronda ya están puestos a disposición de la Xunta y que solo falta una parcela de suelo rústico en la zona próxima al solar de Ikea para completar el proceso. Según dijo, el expediente de expropiación de ese solar estará finalizado este mes y, a principios de enero, se habrá realizado el pago para iniciar su ocupación. La Xunta insistió en que, entre otras cuestiones, «quedan pendentes unha serie de demolicións, como é o derribo de dúas vivendas afectadas, xa que se atopan dentro da zona de execución da glorieta do enlace coa AC-552, e unha edificación de 600 metros cadrados».