Una jornada pasada por agua

L. V.

CARBALLO

24 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Siguiendo la premisa de que más vale prevenir, algunos concellos de la Costa da Morte sacaron ayer a la calle a sus equipos de mantenimiento para que les echasen un vistazo a las canalizaciones de aguas pluviales. En algunos lugares llovió a cántaros, mientras que, en las localidades más afortunadas, los chaparrones, cortos pero intensos, fueron alternándose con ratos de sol en los que incluso podía olvidarse que el otoño ya está en pleno apogeo. Aunque es probable que el sol no desaparezca del todo, lo cierto es que las predicciones no son nada alentadoras para aquellos a los que no les guste mojarse, porque, según los expertos, las lluvias continuarán durante todo el fin de semana.

A partir de lunes, la situación se estabilizará, pero tampoco descartan los chaparrones, así que, para evitar males mayores, ayer no fue raro ver las tapas del alcantarillado abiertas en varias localidades. Cee y Carballo fueron algunos de los lugares en los que los que desatascaron tuberías para evitar inundaciones desagradables e innecesarias. En esos casos, como ayer en Hospital (Buxantes), los paraguas son inútiles. Como también lo son cuando sopla el viento, algo que comprobaron con disgusto muchos peregrinos a su paso por la comarca.