«Ahora se vende poco, porque no hay gente»

La Voz

CARBALLO

«José Lozano Navarro es mi nombre, pero soy panadero y me llaman El Murciano». Esta es su carta de presentación, aunque no estaría completa sin incluir también algunas de sus especialidades, como las empanadas, la broa -aprendió a hacerla desde que se instaló en Galicia, «pero fíjate qué pinta tiene», bromea- o las pastas, tan populares que a media mañana del último martes de mercado en Muxía ya no le quedaba ninguna.

El Murciano llegó en 1972 a la villa marinera de la Costa da Morte, de la que es oriunda su mujer. El apodo de José Lozano no deja lugar a dudas sobre su origen. De su tierra se trajo, entre otras cosas, un acento que todavía conserva y ciertos conocimientos del trabajo en la tahona. «Sabía un poquito de antes, pero llevo ya 18 años con la panadería y me defiendo bien», señala.

A la vista está. En su furgoneta muestra al público todo tipo de bollería, pan, broa y sus famosas empanadas de carne, bacalao y atún. «Es lo que más se vende», asegura. Sin embargo, para él ha comenzado la temporada baja, porque es durante el verano, coincidiendo con la mayor afluencia de turistas, cuando mejor va el negocio. «Ahora se vende poco, porque no hay gente. En este tiempo la gente marcha y... en fin».

José Lozano tiene 62 años. El mercado de Muxía es el único al que acude, porque lo suyo no es la venta ambulante, sino el trabajo en la panadería que tiene en la localidad. En verano, además, no es raro verlo en el entorno del santuario de la Virxe da Barca. Allí triunfan sus pastas «caseras: almendrados, de naranja...». Por algo son otra de sus especialidades.