Grave tributo

La Voz

CARBALLO

Los accidentes laborales no ocurren por casualidad. La salud de los trabajadores no puede quedar al arbitrio del azar ni de la casualidad. Este año se han perdido diez vidas en los centros de trabajo, una decena de personas que dejaron de existir por un descuido. No es posible seguir pagando tanto tributo. La vida debe estar por encima del trabajo.