Los voluntarios de Protección Civil emplearon el ingenio para liberar a un autocar de turistas atrapado junto al santuario
08 sep 2009 . Actualizado a las 11:57 h.Los miembros de la asociación sociocultural Coto Manguelo, de A Estrada (Pontevedra), disfrutaron el domingo de una completa excursión por la comarca de Soneira. Un viaje que les llevó por los Batáns do Mosquetín, las Torres do Allo, el faro Vilán y el castillo de Vimianzo. Una excursión completa en la que no faltó una dosis de aventura. La vivieron en Muxía, donde, según anunciaban la semana pasada para animar a los socios a apuntarse al viaje, tenían previsto ir antes de merendar «para arranxar os cadrís e abalar a pedra». De lo que no advertía el cartel anunciador es que antes de cumplir con los ritos de la Barca se verían inmersos en la anécdota de la jornada.
Ocurrió poco después de las seis y media de la tarde, a la misma hora a la que comenzaba la misa de novena a la que algunos de los viajeros tenían previsto asistir. Pero no pudo, porque el autobús en el que viajaban, de la compañía Autocares Lazara, de Silleda, se quedó literalmente atrapado en la entrada a la zona del santuario. El problema es que el autobús, de clase VIP, según ponía en uno de sus cristales, era demasiado largo. Tanto, que al enfilar la pequeña cuesta que hay junto a la iglesia se quedó clavado en el suelo. Ni para delante, ni para detrás. No había forma de moverlo.
Fue necesaria la ayuda y el ingenio de los voluntarios de Protección Civil y algunos visitantes que también estaban en la zona para poder salir del desaguisado en el que se habían metido. Bajaron a todos los pasajeros y colocaron unas calzas de madera con las que lograron levantar y abalar ligeramente el autocar. Un par de cuidadosas maniobras y fuera de peligro. Una aventura que la asociación Coto Manguelo tardarán en olvidar. Por fortuna, los viajeros tuvieron tiempo de cumplir los ritos. Incluso de «arranxar os cadrís».