La mayor parte de los vecinos de la parroquia estuvieron sin suministro la noche del domingo
CARBALLO
El domingo, el marido de Socorro Martelo se fue a duchar y se encontró con que no había agua. La familia, que reside en A Choupana, tiene dos pozos. Uno es de barrena y el agua está contaminada por hidróxido de hierro, por lo que ni sirve ni para lavar la ropa. El lunes, la situación de los pozos de la parroquia era crítica, por lo que se echó mano del depósito, que en la mañana de ayer se encontraba prácticamente agotado. Socorro Martelo, como buena parte de los habitantes de la zona sabe que tiene problemas con el agua, sobre todo en verano, pero desconoce la procedencia del agua que le sale del grifo. Señala que la usa para beber, aunque reconoce que lo hace pocas veces, y también para cocinar. No tiene ni idea de que el agua viene de Carballo. Ayer comprobó como, por primera vez en los últimos días, el agua sale «con forza». Ello se debía a que el depósito estaba lleno, aunque todavía no esté conectado a la traída de Malpica.