Sin música, pero con devotos

M. V.

CARBALLO

La tradicional romería de San Antonio de Agualada se quedó sin orquestas, pero no faltaron ni los fieles ni el pan bendito

14 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los vecinos de Agualada vivieron ayer su día grande. Tan grande como en años anteriores, pero menos musical, porque por primera vez en muchos años las fiestas de san Antonio se quedaron sin orquestas, aunque en esta ocasión animaron un poco la velada los integrantes de la charanga Ruada.com. Pero no sonaron las canciones de moda y los vecinos no pudieron echarse unos bailes después de la misa, pero eso no impidió que cientos de fieles acudiesen a la pequeña iglesia a rezarle un padrenuestro a uno de los santos más queridos de la Costa da Morte. Tampoco hubo, como antaño -hace ya mucho- animales en la plaza a la espera de la bendición, pero no faltó el pan bendito, que se vendió casi en un abrir y cerrar de ojos. A primera hora de la mañana pusieron sobre el mostrador 750 piezas de pan de aproximadamente kilo y medio de peso cada una y a la una y media solo quedaban seis. Tanto es así, que minutos antes de la misa solemne, cantada por la coral de Agualada, el párroco, José Cambón Martínez, tuvo que bendecir otros 20 moletes que también se vendieron en un tiempo récord.

No hubo música, pero los fieles no faltaron a su cita con el santiño .