Posmarcos y Lampón celebraron por cuarto año su jornada del confraternidad
04 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los vecinos de las parroquias de Lampón, en Boiro, y Posmarcos, en A Pobra, celebraron ayer por cuarto año una reunión de confraternidad que, además, les sirve para conmemorar la festividad del Buen Pastor. La ocasión lo merecía, y vecinos de ambas localidades se vistieron con sus mejores galas para asistir a los oficios religiosos que precedieron a una comida en el restaurante Chicolino con la que los residentes en ambas parroquias estrecharon sus lazos.
No es casualidad que sea la devoción religiosa uno de los nexos de unión entre ambos lugares, ya que unos y otros comparten párroco: Marcelino Sánchez Somoza. Él fue el encargado de oficiar la misa en la iglesia de Santiago de Lampón, en la que, además, tuvo la oportunidad de estrenar el cáliz que le regaló un grupo de feligreses, y que rivalizó con el obsequio que le hicieron los vecinos de Posmarcos.
Tras la ceremonia religiosa, tuvo lugar uno de los momentos más emotivos de la jornada: el homenaje a Ricardo Resúa, fallecido hace unos meses y gran colaborador en la celebración del Buen Pastor. En su honor, sus hijos ofrecieron todo un recital pirotécnico con media hora de fuegos, mientras que desde la organización de los actos de confraternidad se le ofreció un panegírico.
Banquete
Y tras cumplir con los preceptos religiosos, llegó el momento de disfrutar de la comida, que congregó en torno a las mesas del restaurante boirense a unas 250 personas.
El banquete fue copioso, hubo luego la entrega de regalos al cura y, a continuación, el baile de rigor que puso fin a la fiesta de ambas parroquias.