Claro, a cien kilómetros por día. Esa es la marca que se han impuesto los ciclistas de la peña Os Trancas, de la parroquia de San Martiño de Ozón, en Muxía. Los primeros cien, desde Ponferrada hasta Portomarín, donde durmieron anoche. Y los otros, desde ahí hasta Santiago de Compostela. A todo trapo, como se puede intuir. Y cumpliendo el kilometraje imprescindible para recibir la compostela , porque de eso se trata. La expedición la integran el presidente de la peña, Víctor Figueroa Castro , junto a sus nueve compañeros: Clemente , Mario , Francisco , Martín , Marcos , Miguel , Jesús , Carlos y Moisés . Partieron el jueves por la tarde desde Quintáns, en autocar. En la despedida estuvo el alcalde, Félix Porto , ya que el Concello colabora en la iniciativa. Y también un montón de patrocinadores, a los que agradecen efusivamente su ayuda. Fue ayer cuando cogieron carretera. Aprovechando el puente, el Camino está a tope. Imagínense la escena: diez ciclistas de Muxía adelantando a todo el mundo a gran velocidad. La mayoría se lo toma con más calma. Si no, las peregrinaciones serían otra cosa. Hoy terminan ruta en Santiago, y a casa, de nuevo en autobús. Mañana toca descansar, y el lunes la vuelta al trabajo. Tendrán anécdotas que contar, seguro. Para una próxima ocasión queda el tramo final, de Compostela a Muxía. El Banco de Tempo de Carballo ha puesto en marcha un obradoiro de abalorios. No es raro que sea un banco. Los abalorios son cuentas, aunque estén agujereadas, de las que salen collares, anillos, colgantes. Pequeñas joyas, no tanto por su valor económico como por el sentimental o fabril, el de hacérselo uno mismo. A algo parecido situado cerca de otro obradoiro , el compostelano, le acabó quedando plaza de la Acibechería. Bueno, creo que me he pasado en la comparación. La actividad de Carballo es un entretenimiento útil. Comenzó hace unos días en el Pazo da Cultura y seguirá hasta el día 27 de este mes. De coordinar estas y otras actividades se encarga la entidad Mulleralia, a la que pertenece Sandra Reimúndez , que no para. Ni ella, ni sus compañeros de los Bancos de Tempo de la zona. Hay tantos que ya me pierdo. También el nombre bancario le viene bien, porque ya se sabe que el tempo es oro. En guardia. Bancos de tiempo hay unos cuantos, y clases de autodefensa para mujeres, cada vez más. Ya debería haberlas desde pequeños en los colegios, como ocurre en muchos países orientales. Y para todos, chicos y chicas. Ya llegará. No solo por la defensa, que naturalmente, sin porque estas técnicas son útiles para el cuerpo y el espíritu. A Laracha es uno de esos municipios en los que las clases están en marcha. Una de las alumnas es la edila de Cultura, Patricia María Bello Canedo. Predicando con el ejemplo, como debe ser. Las felicidades se nos van para Víctor Castiñeira Castro, técnico de Cultura de Cee. Ayer cumplió 37. Y trabajando. Entre lo de Talía, el Día da Muiñeira y los actos semanales, casi sin descanso. Pero el cuerpo aguanta.