El arquitecto Franciso Vidal señala que la idea es hacer algo sencillo e integrador

La Voz

CARBALLO

Las edificaciones en Dombate, tal y como parece que se van a construir, surgieron de la imaginación del arquitecto coruñés Francisco Vidal, que defiende un proyecto «sencillo y salpicado de elementos bioclimáticos, que han ganado importancia en los últimos años».

«Para definir las edificaciones de Dombate de una manera que sea fácil de entender por la gente, el proyecto es como hacer un hórreo grande, pero refinado. Es decir, algo que no sea muy complicado, pero que se integre en el entorno», afirma Vidal, quien entiende las modificaciones que tanto los técnicos de Patrimonio, como los de la Diputación de A Coruña pidieron para la redacción inicial del documento: «Si soy sincero todas las apreciaciones que me hicieron al proyecto eran justificadas. No había caprichos. La mayor parte de los cambios que se introdujeron se referían a temas relacionados con los servicios generales de las edificaciones y no afectaban en ningún caso a la esencia del proyecto».

Las edificaciones pretenden desglosar en dos partes el yacimiento de Dombate, a través de materiales tradicionales como la madera, el cobre y el vidrio. Uno de los elementos más llamativos dentro de las construcción para proteger el dolmen es un zócalo transparente que «posibilita al público la integración con el medio que le rodea».