Los bares de Vimianzo se llenaron en el momento de la expulsión

La Voz

CARBALLO

02 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Expectación. Esa es la palabra que describe el sentimiento que reinó la noche del martes en Vimianzo. Los bares, llenos de gente, vivieron con aires de fiesta la segunda gala de Gran Hermano. A pesar de que la ganadera tenía un pie dentro y otro fuera de la casa, muchos eran los que creían que Eva gozaría con el favor del público, sobre todo, cuando Mercedes Milá comenzó el programa explicando que las votaciones estaban muy reñidas. Las pandillas se reunieron en los bares de la localidad para compartir una noche animada y llena de emoción. Si bien, no todo el público era joven y se podía ver por la localidad a gente de todas las edades.

Los ánimos estaban divididos en Vimianzo. Ayer, muchos habitantes acudieron de noche a un velatorio para dar el pésame a la familia y, después, salieron a los bares para saber si la vimiancesa seguía o no en la casa. Pasados unos minutos de la medianoche se vivió el momento más agridulce para los de la Costa da Morte. Eva estaba expulsada del programa y nadie lo entendía. «Podía dar moito xogo na casa, a verdade. Pensei que a lei de igualdade de Zapatero, faría xustiza aquí tamén. Tiña a confianza en que quedaría no programa», explicaba ayer el edil Manuel Rodríguez Blanco. Los vecinos, defraudados por el resultado, volvieron a sus casas pensando en lo injusto de aquella votación. «Non o merecía, pois levou sempre por diante que é de Vimianzo aínda que os da Coruña se empreñasen en dicir que era de Mesoiro. E, por iso, estamos moi orgullosos dela», explicó el concejal. Ahora, tiene previsto hablar con el alcalde, Alejandro Rodríguez Lema, para recibir a la ex concursante en el Concello y felicitarla por su participación televisiva.